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¡Cambiemos la Consulta Odontológica… mi propuesta desde Coaching!


Dr. Marco Larrea Guía
Odontólogo Auditor & Health Coach
Telf: +51 916 198 758
mlarrea.guia@gmail.com
Lima – Perú

¿Cuántas veces hemos asistido a una consulta odontológica con ese TEMOR característico (vacío en el estómago)?; donde, la “ansiedad” se hace presente. Desde el momento en que ingresamos a la sala de espera de la clínica (incluso desde que llamamos a solicitar la cita), nuestros sentidos se ponen en alerta; los sonidos, los olores y las imágenes de nuestro entorno son captadas y registradas con precisión indicándonos lo inminente… ¡Pronto seremos intervenidos!

Justamente ahí es donde el personal odontológico debe anticiparse e participar; por lo tanto, la primera persona en tener contacto con el paciente (el higienista, la asistente, la recepcionista o el propio profesional) debe contar con las herramientas socioafectivas o estar entrenado en temas de inteligencia emocional, comunicación asertiva, gestión de conflictos, empatía, manejo de crisis, negociación, entre otras; es decir, cualquier miembro del equipo odontológico tiene que desplegar sus propias habilidades blandas (soft skills) o habilidades para la vida, descritas así por la OMS desde los años noventa; con esto no solo se mejora la calidad de la atención, sino que se brinda una experiencia distinta, un enfoque integral y también se genera un adecuado manejo emocional en el personal asistencial.

De esta forma, resulta indispensable entender lo que sucede en el propio consultorio (área clínica), específicamente en la relación odontólogo-paciente, donde el profesional establece ese primer contacto directo para disponerse a iniciar la intervención o tratamiento bucodental.

La pregunta que nos hacemos es: ¿Qué hace el odontólogo frente a un paciente con ansiedad o con temor? Las respuestas son múltiples y variadas…En algunos casos, no se hace nada (conducta pasiva), se induce a la calma, se promueva la relajación o se distrae al paciente, apoyándose en elementos como la música.

No obstante, cuando el paciente percibe el interés del profesional por mejorar su situación… es ahí cuando se activa esa “conexión mágica” entre ambos; a través de la conversación, al entrar en confianza, el paciente se siente seguro y manifiesta su sentir (drena); justamente, en ese preciso instante es cuando el odontólogo se convierte en el receptor de emociones, sentimientos y pensamientos, adoptando así un rol de consejero, que brinda no solo el tratamiento dental sino que además realiza un acompañamiento, utilizando la información suministrada en pro del bienestar del propio paciente.

Dada la frecuencia de este tipo de circunstancias, mi propuesta se basa en la interrogante: ¿Por qué no aplicar las herramientas de Coaching o la Psicología con nuestros pacientes y grupo de trabajo? Estoy seguro de que si lo hacemos no solo obtendremos una mayor confianza entre las partes, sino que llevaremos adelante un proceso de trabajo más positivo, fluido y completo; donde, el manejo de la comunicación, el lenguaje corporal (no verbal), el PNL, el trabajo de preguntas, el acompañamiento en la búsqueda de objetivos conjuntos y la comprensión del paciente como un ente biopsicosocial marcarían la diferencia y cambiarían paradigmas en la odontología moderna.

En conclusión, la Psicología y el Coaching son importantes y están presentes en todos los aspectos de la vida (personal y laboral), entonces…  ¿Por qué esperar más? ¡Vamos a aplicarlos en el campo de la salud y por supuesto en la odontología!

El cambio está en TI… ¡Capacítate!